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jueves, septiembre 30

POEMA DEL CAIMÁN /MARY OLIVER*

Me arrodillé
al borde del agua,
y si los pájaros blancos
en la copa de los árboles silbaron alguna advertencia
no entendí,
bebí hasta el momento en que llegó
empujándome,
su cola se sacudía
como un fajo de espadas,
acuchillando el pasto,
y el interior de su boca como una cuna
se abrió,
rimando con dientes –
y así es como casi muero
de estupidez
en la bella Florida.
Pero no.
Me hice a un lado y caí,
él siguió su curso, golpeando todo en su camino
mientras se arrastraba hasta agua
y se arrojaba adentro,
y, al final,
este no es un poema sobre la estupidez sino sobre
como me levanté del suelo y vi el mundo
como si fuera la segunda vez,
de la manera en que es realmente.
El agua, el círculo de vidrio destrozado,
se curó a sí mismo con un susurro suave
y se tendió
con la luz negra del acero pulido,
y los pájaros, en las cataratas interminables de los árboles,
sacudieron abiertos los pétalos nevados de sus alas, y se dispersaron,
mientras, como recuerdo, y para afirmarme,
alcancé
y junté las flores silvestres del pasto alrededor mío-
estrellas azules
y trompetas de sangre-roja
en sus largos tallos verdes-
durante horas en mis manos temblorosas brillaron
como el fuego.

*Otro poema que tradujimos con Martín, y que a él le gusta mucho.

miércoles, septiembre 22


ALEX/Mary Oliver*

¿Dónde está Alex, cuidador de caballos?
Nadie sabe.
Vivió todo el año en el establo deshecho,
El verano seco escondido en el alero.
Ahora que se fue, quién se lamenta, quién puede,
Por Alex, el de la barba enmarañada?
Un hombre viejo y terroso,
Que una vez persiguió a mi hermano
Agitando una escopeta oxidada.
Y tenía ojos hambrientos
Por el dinero y por la botella.

La semana pasada los oficiales del pueblo
Vinieron en sus camiones brillantes
Y tiraron abajo su establo,
Y el último caballo fue vendido,
Y él no estaba.
Bueno, tal vez esté en el loquero,
O tal vez este durmiendo la mona
En las afueras del pueblo,
Tirado sobre una cama de heno,
Soñando con cuero y con caballos.

Y tal vez, con suerte, este muerto.

*una de las traducciones que hicimos con Martín Armada, habrá otras.

viernes, septiembre 17


Papá era un rodeo/Magnetic Fields*

Me gusta tu forma retorcida de ver las cosas, Mike
Me gustan tus cejas inquisidoras también
Y como dejaste bien en claro lo que te gusta
Me parece justo decirtelo ahora:

Me voy temprano a la mañana
Y no voy a volver hasta el año que viene
Veo ese beso- yo frunciendo la cara así
A lo mejor deberías taparme la boca con una cerveza, porque

Papá era un rodeo – mamá era una banda de rock
Y yo ya podía tocar la guitarra y enlazar una vaca antes de aprender a pararme
Cualquier lugar donde había una estación de servicio era casa – el amor era la mano de un camionero
Nunca nos quedábamos lo suficiente ni para tener historias de una noche
Antes de besarme deberías saber
Papá era un rodeo

La luz que se refleja en la bola espejada
Parece un millón de ojos que giran
Me hacen pensar que no debería estar acá
Sabés? cada minuto alguien muere

Qué estamos haciendo en este bar oscuro?
Cómo podés vivir en un lugar así?
Por qué no entrás a mi auto
Y nos vamos de acá, y te doy ese beso, pero


Papá era un rodeo…

Y ya pasaron 55 años
Tuvimos el romance del siglo
Y después de todos estos años difíciles
Todavía me dan ganas de llorar cuando pienso en que lo que me dijiste

(Niño) Papá era un rodeo – mamá era una banda de rock
Y yo ya podía tocar la guitarra y enlazar una vaca antes de aprender a pararme
Cualquier lugar donde había una estación de servicio era casa – el amor era la mano de un camionero
Nunca nos quedábamos lo suficiente ni para tener historias de una noche
Antes de besarme deberías saber
Papá era un rodeo


Antes de besarme deberías saber – papá era un rodeo
Qué coincidencia, el tuyo también.


* a veces sueño con esta canción.

domingo, septiembre 12

Cuando una mujer ama a un hombre / David Lehman*

Cuando dice margarita quiere decir daiquiri.
Cuando dice quijotesco quiere decir voluble.
Y cuando dice, “No pienso volver a hablarte,”
quiere decir “Vení, abrazame ahora
que estoy parada sin consuelo frente a la ventana.”

Se supone que él ya sabe eso.

Cuando un hombre ama a una mujer, él está en New York y ella en Virginia
o él escribe en Boston y ella lee en New York,
o ella tiene puesto un sweater y anteojos oscuros en Balboa Park y él
rastrilla hojas en Ithaca
o él maneja hacia East Hampton y ella está parada sin consuelo
frente a la ventana mirando la bahía
por donde está pasando una regata con muchas velas de colores
mientras él está atascado en el tráfico de una autopista en Long Island.

Cuando una mujer ama a un hombre es la una y diez de la mañana
ella está dormida él está mirando el resumen deportivo y comiendo pretzels
tomando limonada
y dos horas después se despierta y a los tumbos llega a la cama
donde ella sigue dormida y está tibia.

Cuando ella dice mañana quiere decir dentro de tres o cuatro semanas,
cuando ella dice “Ahora estamos hablando de mí,”
él se calla. Su mejor amiga llega y dice,
“¿Qué pasa, se murió alguien?”

Cuando una mujer ama a un hombre, salen
a nadar desnudos en un arroyo
un día espléndido de julio
con el sonido de las cascadas como una risa ahogada
del agua corriendo sobre el canto rodado,
y no hay nada extraño en el universo.

Las manzanas maduras se burlan de ellos
¿Qué otra cosa pueden hacer sino comer?

Cuando él dice “Estamos en una época de transición”
“Lo tuyo es muy original,” responde ella
seca como el martini que él está tomando.

Pelean todo el tiempo
Es divertido
¿Qué te debo?
Empecemos por una disculpa
Está bien, perdón, estúpido.
Un cartel se levanta diciendo “Risas.”
Es una película muda.
“Me cogieron sin un sólo beso” dice ella,
“Y si querés podés citarme en eso”
que suena fabuloso en un acento británico.

Un año se separaron siete veces y otras nueve amenazaron con hacerlo.

Cuando una mujer ama a un hombre, quiere que él la espere en el aeropuerto
de un país extranjero con un jeep.
Cuando un hombre ama a una mujer, está ahí. No se queja de que llegue dos horas tarde
y no haya nada en la heladera.

Cuando una mujer ama a un hombre quiere quedarse despierta.
Es como un chico llorando
cuando anochece porque no quiere que el día se termine.

Cuando un hombre ama a una mujer, la mira dormir, pensando:
como la medianoche a la luna, es el sueño al amado.
Miles de luciérnagas le guiñan el ojo.
Las ranas suenan como las cuerdas
de una orquesta cuando afina.
Las estrellas cuelgan como pendientes con la forma de uvas.

*una traducción que hicimos con Luciano Piazza

viernes, septiembre 10

Incluso porque/ Ralph Angel

Porque todo se cae a pedazos, y las partes se diseminan y
se reacomodan sin demasiada fanfarria ni aviso.

Porque no podés y no te acordás el paso que levantó
el polvo y dejó este planeta – renunciaste a incluso más ahora.

Porque el cuerpo mismo – el corazón

no está muerto pero más profundo, envuelto en cortinas, de un color diferente,
entre las rejas y las palomas, los techos y
las paredes –

porque todo lo que sabés es una pregunta de pan

o cerveza.

Porque incluso el amor

vuelve. La ciudad es toda luces

y sombras, bordes-recortados, más azul que el aire – no hay ayuda
en ninguna parte – ya no sabés cómo escuchar.

Y el amor dice, amor – medianoche tras medianoche,

mientras arde. Y el boulevard – abierto de lleno. Y todos los supermercados bien provistos pero vacíos, y la música atronadora de un taxi sin pasajeros.

Incluso la felicidad – la forma en que la furia volvió a ser calma de nuevo. Y la alegría, a pesar de que la alegría no está en el oído ni en el ojo. En esta caminata.

Las gaviotas se sostienen sobre el aire marino y las islas están brillando con fuego.

Incluso el amor, incluso porque.

jueves, septiembre 9

El obsequio/David Lehman*

“Él le daba clases. Ella le daba sexo.”
–Katherine Hepburn en Fred Astaire y Ginger Roger

Él le dio dinero. Ella le dio una mamada.
Él le dio consejos sobre “crecimiento agresivo” de fondos mutuos. Ella le dio una rosa roja y una pequeña estatua de Eros.
Él le dio el Génesis 2 (21-23). Ella le dio el Génesis 1 (26-28).
Él le dio una estaca cuadrada. Ella le dio un agujero redondo.
Él le dio Long Beach una tarde de domingo en Septiembre. Ella le dio zinnias y el cosmos en la plenitud de Julio.
Él le dio una camisola y un broche. Ella le dio una manta y un respiro.
Él le dio Venecia, Florida. Ella le dio Roma, Nueva York.
Él le dio un falso sentimiento de seguridad. Ella le dio un verdadero sentimiento de incertidumbre.
Él le dio un dedo. Ella le dio para qué usarlo.
Él le dio un ojo negro. Ella le dio un divorcio.
Él le dio algo que ella nunca había tenido. Ella le dio algo que él había tenido y perdido después.
Él le dio el rencor de los niños. Ella le dio la prudencia de los adultos.
Él le dio Panic Hill. Ella le dio Mirror Lake.
Él le dio una antología de solos de tambor. Ella le dio el repiqueteo de las hojas en el viento.

*poema del libro WHEN A WOMAN LOVES A MAN

miércoles, septiembre 8


Esta persona/Miranda July*


Alguien se está excitando. Alguien en alguna parte está temblando de excitación porque algo tremendo está a punto de ocurrirle a esta persona. Esta persona está vestida para la ocasión. Esta persona ha esperado y soñado y, ahora, lo que esperaba está sucediendo de verdad y esta persona apenas puede creerlo. Pero creer no es el punto aquí, el tiempo de la fe y la fantasía terminó, esto está sucediendo de verdad, en serio. Involucra dar un paso al frente y hacer una reverencia. Posiblemente hay un momento en el que hay que ponerse de rodillas como cuando se recibe un título de nobleza. Uno casi nunca recibe un título así. Pero esta persona posiblemente se arrodille y reciba un golpecito de espada en el hombro. O, es más posible, esta persona estará en un auto o en un negocio o en un toldo de vinilo cuando suceda. O online, o en el teléfono. Podría ser la respuesta de un e-mail: tu título de caballería. O un largo mensaje de voz en el contestador, un mensaje gracioso que se va por las ramas en el cual todas las personas que esta persona ha conocido están hablando por el speaker y están diciendo, Pasaste la prueba, era solo una prueba, es una broma, la vida real es mucho mejor que eso. La persona está riendo fuerte con alivio y rebobina el mensaje para escuchar la dirección del lugar donde todas las personas que esta persona ha conocido están esperando para abrazar a esta persona e incorporarla en los dobleces de la vida. Es muy excitante y no es un sueño, es real.
Están todos esperando alrededor de una mesa de picnic en un parque frente al cual esta persona ha pasado manejando muchas veces. Ahí están, no falta nadie. Hay globos encintados a los bancos, y la chica al lado de la cual esta persona solía esperar en la parada del colectivo está sacudiendo un banderín. Todos están sonriendo. Por un momento, esta persona está casi asustada por la escena pero sería tan típico de esta persona deprimirse en el día más feliz de todos, que esta persona se esfuerza y se une a la multitud.
Los maestros de las materias en las que esta persona no era muy buena la besan y renuncian a las materias que enseñaban. Las maestras de matemáticas dicen que las matemáticas eran una forma graciosa de decir “Te quiero”. Pero ahora en cambio lo están diciendo, Te quiero, y los maestros de química y los de educación física también lo están diciendo y está persona se da cuenta que lo dicen en serio. Es asombroso. Algunos imbéciles, idiotas y pendejos aparecen de tanto en tanto pero es como si hubieran sido sometidos a cirugía plástica, sus caras están desfiguradas de amor. Los pendejos buenos mozos son simples y amables, y los idiotas feos son dulces y están doblando el sweater de esta persona y poniéndolo en un lugar donde no se ensucie. Lo mejor de todo es que cada persona que esta persona amó está ahí. Incluso aquellos que la dejaron. Toman a esta persona de la mano y le dicen cuan difícil fue fingir que estaban enojados y subirse al auto y manejar lejos y no volver nunca más. Esta persona casi no lo puede creer, todo parece tan real, el corazón de esta persona estuvo roto y se ha curado y ahora esta persona no sabe qué pensar. Esta persona está al borde de la locura. Pero todos la consuelan. Todos le explican que es absolutamente necesario saber cuán fuerte era esta persona. Oh, mira, ahí está el doctor que recetó el medicamento que dejó a esta persona temporalmente ciega. Y el hombre que, en tres oportunidades distintas, le pagó a esta persona todos mil dólares para que se acostara con él cuando esta persona estaba muy fundida. Estos dos hombres están en tratamiento y parecen conocerse entre ellos. Ambos tienen pequeñas medallas prendidas con la cara de esta persona; son insignias de gran valor y fortaleza. Las insignias brillan en la luz solar y todos ovacionan.
De pronto, esta persona siente la necesidad de chequear su casilla de correo postal. Es un viejo hábito, e incluso cuando de ahora en más todo va a ser increíble, esta persona todavía quiere su correspondencia. Esta persona dice que volverá enseguida y todas las personas que esta persona ha conocido dicen, Está bien, tómate tu tiempo. Esta persona busca su auto y maneja hasta la oficina de correo y abre su casilla y no hay nada. Incluso cuando es martes, que es un día famoso por ser un buen día para la correspondencia. Esta persona está decepcionada, esta persona se mete de vuelta en el auto y habiéndose olvidado completamente del picnic, maneja a casa y chequea el buzón de voz del teléfono y no hay mensajes nuevos, solo el viejo mensaje acerca de “pasar el examen” y “la mejor vida”. No hay e-mails tampoco, probablemente porque todos están en el picnic. Esta persona se da cuenta de que quedarse en casa quiere decir que no le interesan todas las personas que conoció en su vida. Pero el deseo de quedarse es más fuerte. Esta persona quiere darse un baño y después leer en la cama.
En la bañadera, esta persona juega con las burbujas y escucha el sonido de millones de ellas explotar al mismo tiempo. Es casi como si hicieran un solo sonido suave en vez de muchos sonidos pequeñitos. Los pechos de esta persona apenas se asoman afuera del agua. Esta persona empuja las burbujas sobre sus pechos y hace formas raras con la espuma. A esta altura, todos deben haberse dado cuenta de que esta persona no va a volver al picnic. Todos estaban equivocados, esta persona no es quién ellos pensaban que era. Esta persona se sumerge debajo del agua y mueve su pelo como una anémona de mar. Esta persona puede quedarse debajo del agua por un tiempo sorprendentemente largo. Pero sólo en la bañera. Esta persona se pregunta si alguna vez habrá una competencia Olímpica de sostener la respiración bajo el agua de la bañera. Si existiera semejante concurso, esta persona seguramente lo ganaría. Una medalla Olímpica, podría redimir a esta persona ante los ojos de todas las personas que esta persona conoció. Pero tal competencia no existe, así que no habrá redención. Esta persona lamenta haber arruinado su única oportunidad de ser amada por todos; mientras esta persona se mete en la cama, el peso de la tragedia parece instalarse en el pecho de esta persona. Y es un peso confortable, casi humano en su consistencia. Esta persona suspira. Los ojos de esta persona empiezan a cerrarse, esta persona duerme.

*Del libro de cuentos NO ONE BELONGS HERE MORE THAN YOU

martes, septiembre 7

Tornado/Dorothea Lasky

Me acuerdo que él estaba doblado
como un remolino de agua
yo le gritaba
él me miraba asustado y hacia atrás
otra vez, me froté los ojos para ver
y él dijo que me veía fea
la parte graciosa fue cuando
mi hermana me preguntó a dónde había ido
y yo no supe
desapareció un día de la nada
yo estaba podrida y rancia
cada día, pudriéndome, pero soy agua, también
soy una ninfa de agua tibia y húmeda
como una bestia blanda
vi a un hombre jorobado caminar
y pensé que era él
“Padre!” le grité al hombre
que era jorobado e iba a alguna parte
se dio vuelta pero su cara era verde
la vida es negra, pero no quiero morir
no quiero morir, no quiero morir
maldición, no me dispares mientras duermo
dejá que me pudra en este mundo por siempre
voy a ser todo lo que Dios no puede ver
como una zanahoria
Oh, qué significa eso
Dios puede ver todo
quiero decir los ángeles, los semidioses
quiero decir las flores, que nunca puedan ver que vivo para siempre
que nunca puedan ver
que soy toda raíces acá en la tierra

viernes, abril 2

Lluvia-Mary Oliver/traducido junto a Martín Armada


1

Toda la tarde llovió, después
un gran poder descendió de las nubes
en un hilo amarillo,
tan autoritario como se supone que es Dios.
Cuando golpeó el árbol, el cuerpo de ella
se abrió para siempre.

2 El Pantano

Anoche, en la lluvia, algunos hombres treparon
el alambre de púa del centro de detención
En la oscuridad se preguntaron si podrían hacerlo, y supieron
que tenían que intentar hacerlo.
En la oscuridad treparon el cerco, puñado tras puñado
de alambre de púa.
Incluso en la oscuridad, a la mayoría los atraparon
y los encerraron de nuevo.
Pero algunos todavía están trepando el alambre de púa, o cruzando
el pantano azul del otro lado.

¿Cómo se siente el alambre de púa cuando lo agarrás, como si
fuera una hogaza de pan o un par de zapatos?
¿Cómo se siente el alambre de púa cuando lo agarrás, como si
fuera un plato y un tenedor o un ramo de flores?
¿Cómo se siente el alambre de púa cuando lo agarrás, como si
fuera la manija de una puerta, papeles de trabajo, una sábana limpia
que querés echarte sobre el cuerpo?


3

O esto: un día de lluvia, mi tío
sobre un colchón de flores,
frío y roto,
arrastrado desde el auto abandonado
con su tapón de trapos y el brillo
de la manguera. Mi padre
gritó,
después vino la ambulancia,
después miramos a la muerte,
después la ambulancia se lo llevó.
Desde la galeria de la casa
me di vuelta de nuevo
buscando a mi padre, que se había quedado,
que todavía estaba parado entre las flores
que era ese hombre embarrado e inmóvil
que era esa pequeña figura en la lluvia.

4 Temprano, Mi cumpleaños

En los trineos rosas de sus cuerpos, los caracoles se están moviendo
entre las flores azules.
La araña está dormida entre los pulgares rojos
de las moras.
¿Qué debería hacer, qué debería hacer?

La lluvia es lenta.
Los pequeños pájaros están vivos en ella.
Incluso los cascarudos.
Las hojas verdes beben a lengüetazos.
¿Qué debería hacer, qué debería hacer?

La avispa está sentada en la galeria de su castillo de papel.
La garza azul flota más allá de las nubes.
Los peces saltan, todo arco iris y boca, en el agua oscura.

Esta mañana, las lilas de agua no son menos lindas, pienso,
que las lilas de Monet.
Y ya no sé si quiero más ser útil, ser dócil, conducir
a los niños fuera del campo hacia el texto
de la civilidad, enseñarles que son (que no son) mejores
que el pasto.

5 En el Borde del Océano

He escuchado esta música antes
dijo el cuerpo.

6 El Jardín

La manga
fruncida del repollo,
la campana hueca
del ají,
la cebolla laqueada.

Remolachas, ortiga, tomates,
chauchas.

Entré y puse todo
sobre la mesada: cebollines, perejil, pepino,
el zapallo como una nube pálida,
arvejas en sus zapatos de seda, el maíz resplandeciente
empapado de lluvia.

7 El bosque

De noche
bajo los árboles
la serpiente negra
repta hacia delante
frotando
con aspereza
los tallos de las sanguinarias,
las hojas amarillas,
pequeñas corteza de canto rodado
se desprenden
de la vida vieja.
No sé
si ella sabe
lo que está sucediendo.
No sé
si ella sabe
que funcionará.
A la distancia
la luna y las estrellas
dan una luz tenue.

A la distancia
el búho llama.
La serpiente sabe
que estos son los bosques del búho,
que estos son los bosques de la muerte,
que estos son los bosques de las privaciones,
donde uno vive el la corteza de los árboles,
donde uno se tiende entre las ramas salvajes
y ellas no pueden soportar tu peso,
donde la vida no tiene propósito
y no es civil ni inteligente.

Donde la vida no tiene propósito
y no es civil ni inteligente
empieza
a llover
empieza
a oler como el cuerpo de las flores.
En la nuca
la piel vieja
se parte.
La serpiente tiembla
pero no duda.
Avanza lentamente,
comienza a sangrar
como el satén.

viernes, marzo 12

Días de Roma/Gerard Malanga*

Días llenos de nada
Días de cielo limpio y temperatura descendente
Días sin llamadas o con llamadas todas número equivocado
Está sucediendo
Días de 1967 llegando al final de la condición
de las gotas
para el frío y la tos en el pecho
Días con tardes en la vida de una mujer joven
que no está a tiempo
Días donde estalla soñar despierto
Días de frustración plena
Días en que maldicen mi película y a mí
con una maldición que nunca se levanta
Días con las ventanas cerradas para mantener el frío
separado del calor del living
Días de saltear el almuerzo por una llamada de teléfono
con un cambio de planes para el día
Días de despachar cartas
Días sin correspondencia
Días de fatiga y estar puesto de anfetaminas
Días de Charles Edward Ives
Días de las 4.00 p.m sintiéndome miserable
Días de usar drogas para desafiar el frío común
Días de frustración plena
Días de olvidarse.

*es el único poema que encontré cuando vi esto debajo del nombre de Cecilia Pavón en Gtalk: “i love gerard malanga and his fashion poems”

domingo, febrero 14

Después del primer susto/Ted Hughes

Me levanté y barajé mis opciones.
Evadí todos los pensamientos que cualquiera tendría
excepto el detenerse y volver a empezar
de la rueda de Catherine en el estómago.
La discusión me excedió muy rápido.
Cuando dije: “Civilización”.
Ella empezó a chasquear los dedos y a quejarse.
Cuando dije: “Sanidad, dos veces Sanidad, Sanidad por sobre todas las cosas”.
Se destripó a sí misma con un corte en forma de cruz.
Dejé de tratar de hablar.
Pero cuando empezó a adoptar un aire desdeñoso en su lucha de muerte
llegó la culpa.
Y cuando cubrieron su cara, me puse frío.

viernes, febrero 12

El canto de los gallos/Ted Hughes

Me detuve en una cima oscura, entre cimas oscuras –
abajo la marea del día separaba el cielo de la tierra,
la ostra
se abría para probar el oro.

Y escuché encender el canto de los gallos
bajo la bruma –
tenían sueño
hervían hondo en la caldera del valle.

Después uno o dos se lanzaron con claridad, como pirotecnia suave
que se hundía oscureciendo de nuevo.

Después subieron más fuerte, más radiante, más alto
y partieron la bruma,
como burbujas brillantes que llegan alto y estallan en la luz
iluminando la parte baja de las nubes,
las crestas de fuego de los gallos – los gritos con forma de hoz,
desafío tras desafío, respuesta tras respuesta,
se engancharon más alto,
treparon el cielo mientras se derretían
colgaron en llamas desde los flecos de la noche.

Hasta que todo el valle desbordó con el canto de los gallos,
una mezcla mágica y suave que hervía encima,
y se derramaba brillante en otros valles

como se arrojan herraduras de metal incandescente –
desde los cobertizos hasta los patios, los gallineros, las chacras
y se hunde de nuevo en la niebla -

hasta que murió la última chispa, y se pusieron pálidas las brasas
y el sol se metió en su bolsa mojada
para el trabajo del día

mientras el horizonte se ponía más duro
sobre el humo de los pueblos, desde los agujeros de la tierra.

jueves, febrero 11

Ella parecía tan considerada/Ted Hughes

y todo se había vuelto tan insoportable
mis amigos solemnes eran dos veces solemnes
mi amigos graciosos hacían más y más chistes

pero sus cabezas sudaban decaimiento,
como las cosas muertas que quedan en una bolsa
y de las que uno se olvida de deshacerse.

Me mordí la palma de la mano
y olí mortificación.

Después llegó un pájaro.
Dijo: “Tu mundo ha muerto.”
Y sonó dramático.

Pero mi mascota, el helecho tieso, el único espíritu compañero que todavía apreciaba,
en realidad se había secado.

Como si la Vida hubiera decidido desertarme.
Como si hubiera visto más esperanza en cualquier otra parte.

Después, el ser con alas me envolvió diciendo:
“Mirá el sol. Soy la única criatura
que nunca lastimó a ningún ser viviente.”

Estuve alegre de cerrar los ojos, y ser abrazado.
Si estaba muerto o aún no había nacido, no me importó.
hola dosmildiez, perdón que tardamos tanto en llegar, estábamos un poco distraídos criando pájaros.


Una madre verde/ Ted Hughes

¿Por qué tenés miedo?
En la casa de los muertos hay muchas cunas.
La tierra es un enjambre ajetreado de cielos.
Es una lotería que no se puede perder.

Acá está el cielo del árbol:
los ángeles van a venir a juntarte.
Y acá están los cielos de las flores:
la dicha que nunca se termina, una cadencia, la dicha del sueño.

Y acá está el cielo del gusano –
un Dios que perdona.
Poco de vos va a ser rechazado –
que los ángeles de las flores van a juntar con alegría.

Y acá está el cielo de los insectos.
Desde todos estos podés escalar
hasta el cielo de los pájaros,
el cielo de las bestias, y el de los peces.

Sólo hay algunos cielos
que no son de tu total elección.
También están los cielos
de tu persuasión.
Tus oraciones han hecho coagular un ángel, una estrella –
una ciudad de religiones
como una ciudad con hoteles, una ciudad de vacaciones.
Ahí también soy tu guía.
En ninguna de ellas está el resabio de la muerte
pobre, pronunciada. Esta tierra es la más dulce
de todos los cielos. Es la madre del Cielo.
La tumba es su pecho, su pezón es el aura oscura.
Su leche es la vida que no termina nunca.

Vas a ver
con cuánta ternura limpia de la cara de su hijo
el betún de la sangre y el humo de las lágrimas.

jueves, febrero 5

Hielo/Mary Oliver

Mi padre pasó su último invierno
Fabricando crampones para zapatos

Hechos de cámaras de neumáticos y recortes de hierro.
(Un artefacto que resbala sobre la parte media del pie

Y se sostiene debajo del zapato
Un pedazo de metal áspero que permite caminar

Sin miedo a caerse
Nunca en la nieve o en el hielo.) Mi padre

No debería haber estado
Tan cerca del trabajo

En un taller húmedo, pero a pesar
De que sentía estar viajando al borde de su mente

No se detenía. Mi madre
Los usaba, y mi tía, y mis primos.

Él los envolvía y los enviaba por correo
Una docena de pares para mí, una docena
Para mi hermana, en California.

Más tarde supimos cómo se los regalaba
A los vecinos, un hombre viejo

Apareciendo con las mejillas azules de frío en cada puerta.
Nadie lo rechazó

Porque ese dar era llanamente un pedido,
Una petición a ser bienvenido y útil–

O tal vez, quien sabe, la semilla de un deseo
De que no lo mandaran solo afuera, al hielo negro.

Ahora la casa parece más clara: libros,
Mitad-leídos, puestos de vuelta en los estantes;

Los proyectos sin terminar a un lado.
Esta primavera

Mi madre me escribe: Estoy limpiando el taller
Y encontré

Tantos pares de crampones,
Cajas y valijas atestadas,

Más de los que llegaríamos a usar nunca.
¿Qué hago? Y me veo a mi misma

Sola en esa casa con nada
Más que el oscuro brillo de acantilados de hielo, la sensación

De explosiones distantes,
Una ceguera mientras busco mi saco–

Y contesto: Mamá, por favor
Guardá todo.

domingo, septiembre 14

Algunas cosas, dicen los sabios/Mary Oliver

Algunas cosas, dicen los sabios que conocen todo,
no están vivas. Yo digo,
ustedes vivan la vida a su manera y déjenme tranquila.

He hablado con las nubes más pálidas en el cielo cuando tienen
miedo de quedarse atrás; he dicho, Apúrense, apúrense!
y me han contestado: gracias, nos estamos apurando.

Sobre las vacas y las estrellas de mar y las rosas no hay ninguna
discusión. Mueren, después de todo.

Pero el agua es un interrogante, tantas cosas vivas en ella,
Pero está, en si misma, viva o no? Oh, reluciente

Generosidad, cómo pueden prescribirte?

Mientras pienso estoy sentada en la arena al lado
del puerto. Estoy sosteniendo en mi mano
pequeñas partes de granito, pirita, roca.
Cada una, ahora mismo, tan minuciosamente dormida.

lunes, septiembre 8

Prosa 9/Mary Oliver

Y cómo creías que iba a ser el amor? Un día de verano? Cada maleza en su lugar y largos tramos de barro? Flores en cada campo, en cada jardín, con sus vértices suaves y sus hombros color pastel? Una calle tras otra, la basura se traba en las alcantarillas. Una habitación tras otra, los amantes se conocen, se enojan, pelean, piden a gritos. Uno o dos saltan por la ventana. La mayoría simplemente apoya, exhausta, los brazos en el marco. Hicieron todo lo que podían. Cerca, al águila dorada le brotan un millar de plumas en la parte de atrás de la cabeza, cada una con la forma diminuta pero perfecta de una lanza.

jueves, septiembre 4

Algunas preguntas que podrías preguntar/Mary Oliver

Es el alma sólida, como el hierro?
O es tierna y frágil, como
las alas de una polilla en el pico del búho?
Quién la tiene y quién no?
Sigo mirando alrededor mío.
La cara del alce es tan triste
como la cara de Jesús.
El cisne abre sus alas blancas lentamente.
En la caída, el oso negro arrastra hojas hacia la oscuridad
Una pregunta lleva a otra.
Tiene una forma? Como un iceberg?
Como el ojo de un colibrí?
Tiene un pulmón, como la serpiente y la almeja?
Porque debería tenerla yo? Y no la osa hormiguera
que ama a sus hijos?
Por qué debería tenerla yo y no el camello?
Llegar a pensarlo, qué hay de los arces?
Qué hay del lirio azul?
Qué hay de las pequeñas piedras, sentadas solas en la luz de la luna?
Qué hay de las rosas y los limones y sus hojas brillantes?
Qué hay del pasto?

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