miércoles, septiembre 8


Esta persona/Miranda July*


Alguien se está excitando. Alguien en alguna parte está temblando de excitación porque algo tremendo está a punto de ocurrirle a esta persona. Esta persona está vestida para la ocasión. Esta persona ha esperado y soñado y, ahora, lo que esperaba está sucediendo de verdad y esta persona apenas puede creerlo. Pero creer no es el punto aquí, el tiempo de la fe y la fantasía terminó, esto está sucediendo de verdad, en serio. Involucra dar un paso al frente y hacer una reverencia. Posiblemente hay un momento en el que hay que ponerse de rodillas como cuando se recibe un título de nobleza. Uno casi nunca recibe un título así. Pero esta persona posiblemente se arrodille y reciba un golpecito de espada en el hombro. O, es más posible, esta persona estará en un auto o en un negocio o en un toldo de vinilo cuando suceda. O online, o en el teléfono. Podría ser la respuesta de un e-mail: tu título de caballería. O un largo mensaje de voz en el contestador, un mensaje gracioso que se va por las ramas en el cual todas las personas que esta persona ha conocido están hablando por el speaker y están diciendo, Pasaste la prueba, era solo una prueba, es una broma, la vida real es mucho mejor que eso. La persona está riendo fuerte con alivio y rebobina el mensaje para escuchar la dirección del lugar donde todas las personas que esta persona ha conocido están esperando para abrazar a esta persona e incorporarla en los dobleces de la vida. Es muy excitante y no es un sueño, es real.
Están todos esperando alrededor de una mesa de picnic en un parque frente al cual esta persona ha pasado manejando muchas veces. Ahí están, no falta nadie. Hay globos encintados a los bancos, y la chica al lado de la cual esta persona solía esperar en la parada del colectivo está sacudiendo un banderín. Todos están sonriendo. Por un momento, esta persona está casi asustada por la escena pero sería tan típico de esta persona deprimirse en el día más feliz de todos, que esta persona se esfuerza y se une a la multitud.
Los maestros de las materias en las que esta persona no era muy buena la besan y renuncian a las materias que enseñaban. Las maestras de matemáticas dicen que las matemáticas eran una forma graciosa de decir “Te quiero”. Pero ahora en cambio lo están diciendo, Te quiero, y los maestros de química y los de educación física también lo están diciendo y está persona se da cuenta que lo dicen en serio. Es asombroso. Algunos imbéciles, idiotas y pendejos aparecen de tanto en tanto pero es como si hubieran sido sometidos a cirugía plástica, sus caras están desfiguradas de amor. Los pendejos buenos mozos son simples y amables, y los idiotas feos son dulces y están doblando el sweater de esta persona y poniéndolo en un lugar donde no se ensucie. Lo mejor de todo es que cada persona que esta persona amó está ahí. Incluso aquellos que la dejaron. Toman a esta persona de la mano y le dicen cuan difícil fue fingir que estaban enojados y subirse al auto y manejar lejos y no volver nunca más. Esta persona casi no lo puede creer, todo parece tan real, el corazón de esta persona estuvo roto y se ha curado y ahora esta persona no sabe qué pensar. Esta persona está al borde de la locura. Pero todos la consuelan. Todos le explican que es absolutamente necesario saber cuán fuerte era esta persona. Oh, mira, ahí está el doctor que recetó el medicamento que dejó a esta persona temporalmente ciega. Y el hombre que, en tres oportunidades distintas, le pagó a esta persona todos mil dólares para que se acostara con él cuando esta persona estaba muy fundida. Estos dos hombres están en tratamiento y parecen conocerse entre ellos. Ambos tienen pequeñas medallas prendidas con la cara de esta persona; son insignias de gran valor y fortaleza. Las insignias brillan en la luz solar y todos ovacionan.
De pronto, esta persona siente la necesidad de chequear su casilla de correo postal. Es un viejo hábito, e incluso cuando de ahora en más todo va a ser increíble, esta persona todavía quiere su correspondencia. Esta persona dice que volverá enseguida y todas las personas que esta persona ha conocido dicen, Está bien, tómate tu tiempo. Esta persona busca su auto y maneja hasta la oficina de correo y abre su casilla y no hay nada. Incluso cuando es martes, que es un día famoso por ser un buen día para la correspondencia. Esta persona está decepcionada, esta persona se mete de vuelta en el auto y habiéndose olvidado completamente del picnic, maneja a casa y chequea el buzón de voz del teléfono y no hay mensajes nuevos, solo el viejo mensaje acerca de “pasar el examen” y “la mejor vida”. No hay e-mails tampoco, probablemente porque todos están en el picnic. Esta persona se da cuenta de que quedarse en casa quiere decir que no le interesan todas las personas que conoció en su vida. Pero el deseo de quedarse es más fuerte. Esta persona quiere darse un baño y después leer en la cama.
En la bañadera, esta persona juega con las burbujas y escucha el sonido de millones de ellas explotar al mismo tiempo. Es casi como si hicieran un solo sonido suave en vez de muchos sonidos pequeñitos. Los pechos de esta persona apenas se asoman afuera del agua. Esta persona empuja las burbujas sobre sus pechos y hace formas raras con la espuma. A esta altura, todos deben haberse dado cuenta de que esta persona no va a volver al picnic. Todos estaban equivocados, esta persona no es quién ellos pensaban que era. Esta persona se sumerge debajo del agua y mueve su pelo como una anémona de mar. Esta persona puede quedarse debajo del agua por un tiempo sorprendentemente largo. Pero sólo en la bañera. Esta persona se pregunta si alguna vez habrá una competencia Olímpica de sostener la respiración bajo el agua de la bañera. Si existiera semejante concurso, esta persona seguramente lo ganaría. Una medalla Olímpica, podría redimir a esta persona ante los ojos de todas las personas que esta persona conoció. Pero tal competencia no existe, así que no habrá redención. Esta persona lamenta haber arruinado su única oportunidad de ser amada por todos; mientras esta persona se mete en la cama, el peso de la tragedia parece instalarse en el pecho de esta persona. Y es un peso confortable, casi humano en su consistencia. Esta persona suspira. Los ojos de esta persona empiezan a cerrarse, esta persona duerme.

*Del libro de cuentos NO ONE BELONGS HERE MORE THAN YOU

2 comentarios:

nv dijo...

qué texto recontra precioso. feliz de mí que volés a postear y nos dejás cosas bonitas para leer por acá.

Rafael Daud dijo...

Puta madre, Vale, ese texto me horripiló. Tan estraño y bello. Me voy leer más de essa Miranda. Besos./

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