A esa hora ella se conoce menos todavía de lo que conoce al mar. Su osadía consiste en continuar aunque no se conozca. Es fatal no conocerse, y no conocerse exige valor.
Clarice Lispector, Las aguas del mundo, Felicidad Clandestina.
Actuamos de acuerdo a nuestros rudimentos, desde la primera caza de conejos.
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