domingo, septiembre 28

Para Francisco

Me da una patada
en el centro del ojo estar tan lejos de la luz.
Si nos preguntan, tenemos los años
de las veces que nos dijeron que no.
Somos los niños más ancianos del mundo. Una sabiduría
extraña nos compete. Quisiéramos
crecer de golpe en el centro de la luz.
En el sueño decías:
El centro de la luz es el olvido
de todas las cosas.
Hasta ahora
crecimos como un árbol de nueces. Y todo
lo que cayó de nosotros estuvo siempre envuelto.

3 comentarios:

L. dijo...

hola vale, muy lindo todo esto. soy luciana (amiga de nurit), llegué acá por unos links. un gusto enorme! te seguiré leyendo.

Cresto dijo...

Buenísimo, Vale.

Los dos primeros versos son eso, justamente, una patada.

Agus!! dijo...

Hola profee (soy agus, de ingles)
Que lindo que escribis! Te vamos a extrañar... sobre todo porque nos vamos a tener que bancar a la directora... Un besito y felicidades por el viaje

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